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Diferencias Fisiológicas de Género en el Rendimiento Deportivo

Antecedentes:

La investigación deportiva y los estudios de ciencias del ejercicio han estado históricamente dominados por participantes masculinos, lo que ha resultado en un sesgo en la comprensión de las diferencias de género en la respuesta al ejercicio y en el rendimiento deportivo. Esta desigualdad en la representación ha generado limitaciones significativas en nuestra comprensión de la fisiología y las adaptaciones al ejercicio en el género femenino, dejando un conocimiento incompleto sobre cómo las mujeres responden al ejercicio y al entrenamiento en comparación con los hombres.

Para avanzar en la comprensión de las diferencias de género en el rendimiento deportivo, es imperativo abordar esta desigualdad en la representación y garantizar la inclusión equitativa de mujeres y hombres en los estudios de investigación. Solo al superar estas limitaciones podemos lograr una comprensión más completa y precisa de las diferencias fisiológicas de género en la actividad física y el deporte.

Introducción:

El propósito de este artículo es explorar y analizar las diferencias fisiológicas de género en el rendimiento deportivo, basándose principalmente en la última declaración de The American College of Sports Medicine (2023) y la última revisión de la International Society of Sports Nutrition (2021). Nos enfocaremos en comprender cómo factores como la fuerza muscular, la capacidad aeróbica, los cambios hormonales y otros aspectos biológicos influyen en la respuesta al ejercicio y el rendimiento. Con esto, buscamos proporcionar una visión más completa y equitativa del rendimiento deportivo, promoviendo la inclusión y consideración de las diferencias individuales en función del género en el ámbito de la actividad física y el deporte

Diferencias de Género en el Rendimiento Deportivo:

El rendimiento en la actividad Física y el deporte entre hombres y mujeres en eventos que demandan fuerza, potencia y resistencia puede variar significativamente, con diferencias que oscilan entre aproximadamente un 10% y un 30%. Estas diferencias se reflejan en los registros mundiales y en especial en las actuaciones destacadas en eventos deportivos que dependen de la fuerza muscular y la potencia.

En disciplinas específicas como levantamiento de pesas, pruebas de salto y natación de corta distancia, los hombres superan consistentemente a las mujeres en rendimiento, incluso cuando se ajustan factores como el peso corporal. Por ejemplo, en la categoría de peso pesado masculino el récord olímpico en levantamiento de peso muerto es de 263 kg mientras que en la misma categoría femenina el récord olímpico es de 155 kg,

La brecha de género en la natación es particularmente notable en pruebas de alte intensidad y corta duración, como los 50 metros, pero tiende a reducirse en distancias más largas. Esta diferencia en el rendimiento refleja las disparidades en fuerza, potencia y capacidad aeróbica entre hombres y mujeres.

Otros ejemplos de Diferencias de Género en el Rendimiento Deportivo:

  • Atletismo (100 metros): El récord mundial masculino en los 100 metros es de aproximadamente 9.58 segundos, mientras que el récord mundial femenino es de aproximadamente 10.49 segundos.
  • Lanzamiento de Martillo: el récord olímpico masculino en lanzamiento de martillo es de aproximadamente 84 metros, mientras que el récord olímpico femenino es de aproximadamente 82 metros.
  • Gimnasia Artística: Las puntuaciones más altas en disciplinas como suelo y barras asimétricas varían entre hombres y mujeres. En los Juegos Olímpicos de Río 2016, la puntuación más alta en la final masculina de suelo fue de 15.966, establecida por Max Whitlock, mientras que en la final femenina fue de 15.933, establecida por Simone Biles.
  • Maratón: El récord mundial femenino (maratón de Berlín 2023) es de 2 horas, 11 minutos y 53 segundos, mientras que el récord mundial masculino (Maratón de Chicago 2023) es de 2 horas, 0 minutos y 35 segundos.

Factores Fisiológicos y Hormonales en el Rendimiento Deportivo:

Las diferencias en el rendimiento deportivo entre géneros se atribuyen en gran medida a factores biológicos, como la exposición a altos niveles de testosterona endógena en los niños en la pubertad, que aumenta significativamente en los varones, pero permanece baja en las mujeres. La testosterona tiene efectos anabólicos que influyen en las diferencias de rendimiento.

Diferencias de Género en la Respuesta Hormonal

Las mujeres presentan niveles más elevados de estrógeno en comparación con los hombres, en particular de estradiol. El estradiol, es una forma de estrógeno presente en niveles más altos en mujeres, no posee los mismos efectos anabólicos que la testosterona en lo que respecta al desarrollo muscular. Sin embargo, el estradiol desempeña un papel crucial en la regulación de la composición corporal favoreciendo la oxidación de ácidos grasos y la preservación del glucógeno muscular. Además, esta hormona puede potenciar la respuesta al entrenamiento aeróbico en las mujeres, impulsando adaptaciones cardiovasculares y metabólicas.

 Estos aspectos son importantes para la capacidad de adaptación al entrenamiento físico y la respuesta al ejercicio y en el rendimiento deportivo en mujeres deportistas y atletas.

Por otro lado, los hombres presentan niveles de testosterona de entre 15 y 30 veces superiores a los de las mujeres en cualquier edad en la adultez. La testosterona estimula la síntesis de proteína muscular y una densidad ósea superior en los hombres, lo cual contribuye a un mayor desarrollo muscular y capacidad para generar fuerza y potencia. Así mismo, esta hormona incide en el metabolismo energético, favoreciendo la producción de energía en actividades de alta intensidad y corta duración, lo que a su vez puede influir en su rendimiento deportivo.

Estas diferencias hormonales pueden beneficiar a los hombres en deportes como el levantamiento de pesas, donde la fuerza y la potencia son cruciales. En contraste, las mujeres pueden experimentar ventajas en deportes de resistencia, como el ultramaratón, donde la resistencia aeróbica es esencial. Su capacidad para oxidar ácidos grasos como fuente de combustible durante el ejercicio les permite conservar el glucógeno muscular, lo que facilita un rendimiento sostenido durante eventos prolongados.

Diferencias de Género en la Fuerza Muscular y la Hipertrofia

En el caso de la fuerza absoluta, los hombres suelen tener entre un 43% y un 63% más de fuerza muscular máxima en miembro superior, pero solo entre un 25% y un 30% de miembro inferior. Sin embargo, la mayor disponibilidad de testosterona en los hombres puede resultar en una mayor capacidad para desarrollar músculos más grandes y fuertes en comparación con las mujeres.

Por otra parte, al considerar la fuerza relativa en relación con el peso corporal, las mujeres pueden mostrar niveles de fuerza comparables en ciertos contextos como en deportes o actividades donde el peso corporal es un factor determinante, por ejemplo, la escalada, trekking o la gimnasia.

Recuperación Muscular y Ciclo Menstrual en Mujeres Atletas

Los cambios hormonales a lo largo del ciclo menstrual pueden afectar la capacidad de recuperación muscular en las mujeres. Durante la fase lútea, en la que los niveles de progesterona son más altos, se ha observado que la recuperación muscular puede ser más lenta en comparación con la fase folicular. Esto puede deberse a la influencia de las hormonas en la síntesis de proteínas musculares y en los procesos de reparación del tejido muscular

Capacidad Aeróbica y Consumo Máximo de Oxígeno

Los hombres tienden a tener un mayor volumen sanguíneo y una mayor capacidad de transporte de oxígeno debido a niveles más altos de hemoglobina. Esta diferencia puede influir en la resistencia y el rendimiento aeróbico en actividades como correr, nadar o montar en bicicleta.

El consumo máximo de oxígeno (VO2 máx) suele ser más alto en hombres que en mujeres, lo que puede afectar la capacidad aeróbica y la resistencia en deportes de resistencia.

Resistencia y Adaptaciones Cardiovasculares

Las mujeres pueden experimentar una mayor adaptación cardiovascular al entrenamiento de resistencia en comparación con los hombres. Se ha observado que las mujeres muestran mejoras significativas en la capacidad aeróbica y la eficiencia cardiovascular después de programas de entrenamiento específicos de resistencia.

Las mujeres tienden a tener una mayor proporción de fibras musculares de contracción lenta, que son más resistentes a la fatiga y adecuadas para actividades de resistencia en deportes de largas distancias.

La mejora en la capacidad aeróbica y la eficiencia cardiovascular puede permitir a las mujeres mantener un ritmo constante durante largas distancias. Por ejemplo, en eventos de natación de larga distancia en aguas abiertas, las mujeres han superado a los hombres en condiciones específicas, como aguas frías y distancias superiores a 30 km.

Tolerancia al Esfuerzo y su Influencia en el Rendimiento

Algunos estudios sugieren que las mujeres pueden tener una mayor tolerancia al esfuerzo que los hombres, lo que podría ser beneficioso en eventos de resistencia extrema como el triatlón de larga distancia. Una mayor tolerancia al esfuerzo y una estrategia adecuada de preparación y de competición han permitido que las mujeres compitan de manera exitosa contra hombres en la misma categoría, superando en ocasiones a algunos competidores masculinos.

Biomecánica del Movimiento y Prevención de Lesiones:

Las mujeres suelen tener una densidad ósea menor que los hombres, lo que puede afectar su resistencia a las lesiones óseas y su capacidad para soportar cargas durante la actividad física. Esta disparidad en la densidad ósea puede influir en la biomecánica del movimiento y la predisposición a lesiones en hombres y mujeres.

Las mujeres tienden a mostrar una mayor flexibilidad debido a la laxitud articular, menor tono muscular y un mayor porcentaje de grasa corporal. Esta flexibilidad es un factor escencial para lograr un mayor rango de movimiento, contribuir a la estabilidad articular y prevenir lesiones musculares durante actividades deportivas de alto impacto y fuerza.

Los hombres tienden a acumular más grasa en la región abdominal (androide) mientras que las mujeres tienden a acumular más grasa en la región de las caderas y los muslos (ginoide). Esta diferencia en la distribución de grasa puede influir en la biomecánica y la eficiencia del movimiento en algunos deportes.

 Es fundamental tener en cuenta estas diferencias biomecánicas al diseñar programas de entrenamiento y estrategias de rendimiento deportivo para hombres y mujeres. Por ejemplo, las diferencias en la pelvis y la alineación de las piernas pueden afectar la biomecánica de la carrera y la susceptibilidad a lesiones en las rodillas.

Implicaciones y Recomendaciones sobre las Diferencias de Género en el Rendimiento Deportivo:

El sexo biológico ha demostrado ser un determinante importante del rendimiento deportivo, con hombres adultos siendo generalmente más rápidos, más fuertes y más potentes que las mujeres y como resultado los hombres más rápidos y fuertes superan a las mujeres más rápidas y fuertes en todas las disciplinas donde este requerimiento es determinante.

La mayor eficiencia metabólica para la oxidación de ácidos grasos y preservación del glucógeno muscular en mujeres entrenadas, así como el predominio de fibras musculares de contracción lenta, les permite mantener un ritmo constante en distancias largas. La flexibilidad y la relación fuerza-peso también pueden favorecer a las mujeres en disciplinas que requieren movimientos ágiles y acrobáticos.

Se deberían considerar las diferencias en los niveles de hormonas sexuales, como la testosterona y el estradiol, al diseñar programas de entrenamiento y estrategias de rendimiento.

Se requiere un número superior de mujeres en estudios que investiguen las diferencias de género en la respuesta al ejercicio para garantizar la representatividad y validez de los resultados.

Se importante promover la equidad de género en la investigación deportiva y en la ciencia del ejercicio, asegurando que las mujeres tengan igualdad de oportunidades y acceso a instalaciones y al entrenamiento adecuado.

Referencias:

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Wohlgemuth, K.J., Arieta, L.R., Brewer, G.J. et al. Sex differences and considerations for female specific nutritional strategies: a narrative review. J Int Soc Sports Nutr 18, 27 (2021). https://doi.org/10.1186/s12970-021-00422-8

Froberg K, Pedersen PK. Sex differences in endurance capacity and metabolic response to prolonged, heavy exercise. Eur J Appl Physiol Occup Physiol. 1984;52(4):446-50. doi: 10.1007/BF00943378. PMID: 6540674. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/6540674

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